EL
LABERINTO DE LOS ESPÍRITUS (2016)
"Aquella
noche soñé que regresaba al Cementerio de los Libros Olvidados. Volvía a tener
diez años y despertaba en mi antiguo dormitorio para sentir que la memoria del
rostro de mi madre me había abandonado. Y del modo en que se saben las cosas en
los sueños, sabía que la culpa era mía y sólo mía porque no merecía recordarlo
y porque no había sido capaz de hacerle justicia" (comienzo
de la novela)
Y casi al final:
“Una
historia no tiene principio ni fin, tan solo puertas de entrada. Una historia
es un laberinto infinito de palabras, imágenes y espíritus conjurados para
desvelarnos la verdad inasible sobre nosotros mismos. Una historia es, en
definitiva, una conversación entre quien la narra y quien la escucha, y un
narrador solo puede contar hasta donde le lleva el oficio y un lector solo
puede leer hasta donde lleva escrito en el alma” (pág. 864)
Llegamos al final de la saga del
Cementerio de los Libros Olvidados. Una serie que puede leerse en cualquier
orden; no es necesario hacerlo desde la primera novela “La sombra del viento”.
Ruiz Zafón logra una cohesión y una línea entre las novelas que permite al
lector la libertad de elegir por dónde comenzar.
“El laberinto de los espíritus” es el
cierre de la serie. Una novela extensa, 925 páginas, que mantiene la tensión narrativa
y no aburre. Difícil lograr esto en un texto tan extenso. Hasta Julio Cortázar,
en mi opinión, debiera haber recortado páginas a su famosa novela “Rayuela” y
ganado en mucho. Personalmente prefiero novelas cortas, pero esa es otra
cuestión.
La novela transcurre en Barcelona y
Madrid de fines de los años cincuenta; retoma el fin de la Guerra Civil (1939) y
los años de posguerra hasta 1960-1964, la muerte de Franco (1975) y un Epílogo
fechado el 9 de agosto de 1992. La muerte trágica de Isabella, madre de Daniel
Sempere, y el halo de misterio en torno a ella, que perturbó y atormentó la
existencia de Daniel se desvela, en medio de intrigas, conspiraciones y secretos
guardados. Y será Julián, hijo de Daniel, quien emprenda la tarea de escribir
la historia secreta de la familia Sempere:
“Siempre
supe que algún día acabaría escribiendo esta historia. La historia de mi
familia y de aquella Barcelona embrujada de libros, recuerdos y secretos en la
que crecí y que me ha perseguido toda la vida, aun a sabiendas de que
probablemente nunca fue más que un sueño de papel. Mi padre, Daniel Sempere lo
intentó antes que yo, y casi se dejó la juventud en el empeño…” (pág.867)
“…la
narración estaría dividida en cuatro volúmenes interconectados que obrarían a
modo de puertas de entrada a un laberinto de historias. A medida que el lector
se adentrase en sus páginas sentiría que el relato se ensamblaba como un juego
de muñecas rusas en el que cada trama y cada personaje conducía a otro y éste,
a su vez, a otro más y así sucesivamente.” (pág.885)
De esta manera, son los personajes los que le
dan unicidad a la serie. En “La sombra del viento” (2001) se centra en la
figura del lector empecinado y su mundo de libros: Juan Sempere. En “El juego
del ángel” (2008) sobresale la vida del escritor maldito: David Martín. En “El
prisionero del cielo” (2011) el personaje central y “la voz de la conciencia de
la historia” es Fermín Romero de Torres. En “El laberinto de los espíritus”
(2016) la figura central es Alicia Gris, “mi ángel de las tinieblas favorito”
quien desvela las intrigas y secretos inconfesables de la familia y del Régimen
franquista.
Las cuatro historias escritas durante 15
años, en un mismo contexto histórico-político
y el mundo de la literatura, de los libros tendiendo puentes entre la
imaginación y la vida.
El estilo de Zafón es muy personal;
descripciones de lugares y personajes alternan con una trama interesante que no
pierde ritmo hasta el final. Como lector uno cierra el libro pensando en qué pasará
en el próximo capítulo. Un manejo del
suspenso al estilo del mejor género policial. Los buenos enfrentados a los
malos; el franquismo y el posfranquismo al desnudo; el humor en la verborragia
de Fermín que despierta risas en medio de los conflictos cotidianos. Y un
manejo del léxico excepcional, donde cada palabra ha sido medida y pensada.
La muerte temprana de Carlos Ruiz Zafón (19
de junio de 2020), a los 55 años, deja trunca
la escritura y carrera literaria de uno
de los escritores más leídos de la literatura contemporánea.